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Corretaje en Chile: cambios regulatorios para 2026

Posted by Carolita Smith on junio 10, 2026
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Durante los últimos meses han surgido varias señales importantes para el mercado inmobiliario chileno.

Algunas ya están vigentes. Otras todavía son proyectos de ley. Sin embargo, todas apuntan en la misma dirección: más formalidad, más control y más protección para las personas que compran, venden o arriendan propiedades.

En Greville & Croft seguimos estos cambios de cerca. Para nosotros, una buena intermediación no consiste solo en publicar una propiedad y coordinar visitas. También implica revisar documentos, comunicar con claridad y reducir riesgos para todas las partes.

A continuación, revisamos los principales temas que conviene tener presentes en 2026.

1. Nuevo proyecto de ley para regular el corretaje de propiedades

En mayo de 2026 ingresó al Senado el proyecto de ley que regula el corretaje de propiedades y su ejercicio mediante plataformas digitales.

Este proyecto propone varios cambios importantes. Por ejemplo, plantea que los corredores deban contar con una licencia. También propone que publiquen su número de licencia en cada oferta. Además, incluye obligaciones de información clara y veraz.

Otro punto relevante es el rol de las plataformas digitales. Si el proyecto avanza, estas plataformas tendrían que contar con mecanismos para identificar a los corredores.

Por ahora, esto no es ley. Es un proyecto en tramitación.

Aun así, es una señal importante para el rubro. En Chile, el corretaje de propiedades ha funcionado durante años con poca regulación específica. Por eso, una norma de este tipo podría cambiar la forma en que trabaja el sector.

Para propietarios, compradores y arrendatarios, una buena regulación podría elevar los estándares del servicio. Para los corredores profesionales, también podría ayudar a distinguir el trabajo serio de la intermediación informal.

2. Registro Nacional de Corredores de Propiedades

Además del proyecto nuevo, existe otra iniciativa anterior. Esta busca crear un Registro Nacional de Corredores de Propiedades.

Ese proyecto tampoco es ley todavía. Sin embargo, muestra que la profesionalización del corretaje inmobiliario sigue siendo un tema abierto.

Por esta razón, conviene prepararse desde ya. Los corredores deberían documentar mejor su trabajo. También deberían usar contratos claros, dejar autorizaciones por escrito y explicar sus comisiones de forma transparente.

En la práctica, el mercado parece avanzar hacia menos informalidad y más trazabilidad.

3. Protección de datos personales

Uno de los cambios más relevantes no viene de una ley inmobiliaria. Viene de la nueva normativa chilena sobre protección de datos personales.

La Ley N°21.719 fue publicada en diciembre de 2024. Su entrada en vigencia está prevista para el 1 de diciembre de 2026.

Este cambio importa mucho al mundo inmobiliario. Las corredoras manejan datos sensibles todos los días. Por ejemplo, cédulas de identidad, liquidaciones de sueldo, certificados de antecedentes, informes comerciales, informes de deuda, correos, contratos y mensajes de WhatsApp.

Por lo tanto, ya no basta con pedir documentos y guardarlos “por si acaso”. Será cada vez más importante definir qué se pide, para qué se usa y por cuánto tiempo se conserva.

Esto es especialmente relevante en los arriendos. Evaluar la capacidad de pago puede ser necesario. Sin embargo, eso no significa que los documentos deban guardarse para siempre.

En consecuencia, las corredoras deberían revisar sus políticas internas. También deberían ordenar sus carpetas, correos, archivos de WhatsApp y sistemas CRM.

4. REDEC y antecedentes financieros

La Comisión para el Mercado Financiero ha avanzado en la implementación del Registro de Deuda Consolidada, conocido como REDEC.

Esta regulación se enfoca principalmente en entidades financieras. Aun así, tiene relación con el corretaje. Esto ocurre porque los procesos de arriendo suelen incluir revisión de antecedentes financieros.

El punto central es simple. La información de deuda no debe tratarse como un documento cualquiera.

Cuando un postulante entrega antecedentes financieros, esos datos deben usarse solo para la evaluación correspondiente. Además, deben manejarse con autorización y resguardo.

Por lo mismo, no es recomendable reenviar informes financieros sin control. Tampoco conviene guardar documentos sensibles sin un motivo claro.

Para las corredoras, esto significa revisar sus procesos de postulación. También implica limitar el acceso a documentos financieros y definir plazos de eliminación.

5. SII y Declaración Jurada 1835

El Servicio de Impuestos Internos mantiene obligaciones relacionadas con bienes raíces arrendados. Una de ellas es la Declaración Jurada 1835.

Este punto es importante para quienes intermedian o administran arriendos.

Para cumplir bien, se necesita información ordenada. Por ejemplo, datos del arrendador, arrendatario, inmueble, contrato, renta y período de arriendo.

Puede parecer un detalle administrativo. Sin embargo, en un mercado más fiscalizado, estos registros importan mucho.

Por eso, una corredora profesional debería mantener expedientes claros para cada arriendo. Así se reducen errores, dudas y problemas posteriores.

6. SERNAC y el mercado inmobiliario

SERNAC ha reforzado criterios importantes para el mercado inmobiliario. Entre ellos están la publicidad, las promesas de compraventa y las fechas de entrega.

Aunque muchas personas asocian estas reglas con inmobiliarias o constructoras, los corredores también deben ser cuidadosos.

Cada publicación debe estar respaldada. Lo mismo aplica a los mensajes enviados por WhatsApp, correo o redes sociales.

Por ejemplo, hay que tener cuidado con el metraje, la recepción final, el destino de la propiedad, los gastos comunes, la fecha de entrega y el potencial de desarrollo.

La regla práctica es clara: no prometer lo que no está documentado.

Además, conviene distinguir entre información verificada e información entregada por el propietario. Esa diferencia puede evitar conflictos.

7. Planificación urbana en Coquimbo

En la Región de Coquimbo también hay cambios relevantes. Uno de ellos es la actualización del Plan Regulador Comunal de Coquimbo.

Este tipo de instrumento puede afectar el valor de una propiedad. También puede influir en su uso, densidad, constructibilidad o potencial comercial.

En una propiedad habitacional común, el impacto puede ser menor. Sin embargo, en terrenos, locales comerciales, parcelas o proyectos de inversión, la revisión es clave.

Por esta razón, no conviene publicar una propiedad con potencial de desarrollo sin revisar antes la información municipal.

En estos casos, el Certificado de Informaciones Previas es una herramienta esencial. También lo son la normativa urbana y los antecedentes disponibles en la Dirección de Obras Municipales.

8. Permisos, recepciones y regularizaciones

La Ley N°21.718 y varias circulares DDU del MINVU han introducido cambios relacionados con permisos, recepciones y regularizaciones.

Esto no significa que todo sea automático o simple. Más bien, significa que hay nuevos procedimientos y criterios que conviene revisar.

En el corretaje, este punto es muy importante. Muchas propiedades tienen ampliaciones, construcciones antiguas o metros no regularizados.

Por lo tanto, antes de publicar metros construidos o posibilidades de regularización, conviene revisar los documentos.

También es útil distinguir tres cosas. Una construcción puede existir físicamente. Puede estar permitida. Y puede estar recepcionada. No siempre esas tres situaciones coinciden.

Esa diferencia debe explicarse con claridad.

9. Parcelas y subdivisiones

El mercado de parcelas sigue siendo un área sensible. En algunos casos, se han ofrecido terrenos que aún no estaban correctamente subdivididos o que no tenían rol propio.

Esto es especialmente relevante en la Región de Coquimbo. La demanda por parcelas y terrenos sigue siendo alta.

Antes de comprar o intermediar una parcela, conviene revisar varios puntos. Entre ellos están el rol, la subdivisión, el acceso, el agua, la electricidad y las restricciones de uso.

En este tipo de operaciones, la documentación no es una formalidad. Es la base de una compra segura.

Por eso, no se debe vender una expectativa como si fuera un inmueble ya consolidado.

¿Qué significa todo esto?

La conclusión no es que el mercado inmobiliario se haya vuelto imposible. La conclusión es más simple: se está volviendo más exigente.

Para los propietarios, esto significa preparar mejor la documentación antes de vender o arrendar.

Para compradores y arrendatarios, significa revisar la información con más cuidado.

Para los corredores, significa trabajar con más orden, respaldo y responsabilidad.

En Greville & Croft creemos que este camino es positivo. Un mercado más claro protege a todas las partes. También ayuda a diferenciar el corretaje profesional de la intermediación informal.


Este artículo es informativo y no constituye asesoría legal. La normativa puede cambiar durante su tramitación o implementación. Para decisiones legales, tributarias o urbanísticas específicas, recomendamos consultar con el profesional correspondiente y revisar la documentación oficial actualizada.

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